lunes, 16 de junio de 2014

SORTEO ESPECIAL "Príncipes del Infierno"

Cuando descubrí que Noche de Mardi Gras había ganado dos Premios RNR, empecé a maquinar cómo podría recompensar a toda la gente que lo hizo posible, así como a aquella que me da más y más cada día en esta loca aventura de escribir... Después de darle muchas vueltas, llegué a la conclusión de que no hay forma humana de devolver tanto cariño, pero espero que este flamante SORTEO en colaboración con El Taller de las Ninfas sirva para daros aunque sea un poquito ;).



NOTA -> Para participar en el sorteo es necesario contar con un perfil de usuario en Facebook.

REQUISITOS:

-Compartir en vuestro perfil de Facebook la fotografía adjunta a este post, y que encontraréis también en mi página.

-Dar "Me gusta" en mi página de autora: https://www.facebook.com/pages/Érika-Gael/91585732474?ref=hl

-Dar "Me gusta" en la página de El Taller de las Ninfas: https://www.facebook.com/eltallerdelasninfas?fref=ts

-Comentar el post original en Facebook avisando de la participación.

BASES:

-El sorteo comienza hoy, lunes 16 de junio, y estará activo hasta el lunes 30 de junio a las 15:00 horas (hora peninsular).

-Cada participante recibirá un número, que formará parte del sorteo el mismo día 30 a las 20:00 horas (hora peninsular). No se aceptará más de un número por usuario.

-Una vez realizado el sorteo, la persona ganadora dispondrá de 3 días para ponerse en contacto conmigo y proporcionarme su dirección postal. En caso de no recibir dicha información, pasados esos 3 días se llevará a cabo un nuevo sorteo entre el resto de participantes.

-El envío de los premios se realizará exclusivamente dentro del territorio nacional (incluidas Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla).

Mucha suerte a tod@s!!!

miércoles, 11 de junio de 2014

Aprendiz de guionista




No tengo ni idea de cómo se escriben los guiones para ficción televisiva, al igual que tampoco sé hasta qué punto es cierto lo que comentan los guionistas de series como Perdidos o Cómo conocí a vuestra madre (o, más recientemente, George R.R. Martin en torno a Juego de Tronos); todo eso acerca de que el final de la trama ya está pensado y escrito desde el principio. Lo único que puedo decir es que, sea verdad o no, a mí me hace evocar mi propia trayectoria. 


Aunque ha habido algunas sustituciones muy meditadas, así como también cambios de última hora, puedo afirmar que, desde que terminé Noche de Mardi Gras y empecé a barajar la posibilidad de convertir a mis demonios en una serie literaria, tengo bastante claro hacia dónde me dirijo, quién va a estar con quién, qué va a suceder y, sobre todo, cómo va a terminar. A pesar de bloqueos y circunstancias varias, e independientemente de que muchos de los libros que había decidido incluir en un principio terminaron cayéndose por su propio peso (o, para qué nos vamos a engañar, porque me apetece pimiento y medio escribirlos... XD), ese hilo conductor se ha mantenido constante. 

Por eso, me divierte y me halaga tanto leer vuestras sugerencias y apuestas acerca de los personajes, de las localizaciones, de cómo va a terminar todo y de qué revelaciones aguardan, jeje. Muchas de ellas no tienen nada que ver con mi idea original, pero seguro que os sorprendería saber la cantidad de veces que habéis dado en el clavo sin saberlo! Y la de veces que yo he tenido que morderme la lengua para no soltar nada! . De momento, tan sólo puedo deciros que el tercer volumen de los Príncipes del Infierno está en marcha, que cruzo los dedos con fuerza para que nada se tuerza y en un futuro no muy lejano llegue a vuestras manos, y que os prometo que voy a hacer hasta lo imposible para que esté a la altura de los anteriores. Y, dicho esto, me voy a seguir trabajando para sacar adelante a mis nuevos chicos -aunque sea a rastras!-. ¿Que quiénes son? Eso aún es pronto para hacerlo público. Pero os puedo adelantar una sola cosa: a él ya lo conocéis. Y a ella... A ella, también 

lunes, 2 de junio de 2014

Noche de Mardi Gras, ganadora de dos Premios RNR 2013

Hoy era uno de esos días que empiezan mal, y todo parecía indicar que iba a terminar peor. Uno de esos días en los que el Universo parecer conjurar contra ti y tus ganas de comerte el mundo. Uno de esos días en los que te levantas torcida y, por más que tratas de enderezarte, siempre aparece algo que te vuelve a empujar hacia el lado equivocado.

Hoy era uno de esos días en los que, llegado un punto, decides salir de casa a toda costa, escapar a donde sea, huir de lo que sea, pero huir. Y es justo en ese momento, sola, en mitad de la calle, cuando suena tu móvil y recibes la noticia que le da la vuelta a todo.

Noche de Mardi Gras se ha llevado los dos premios a los que aspiraba en los RNR 2013 (Mejor romance paranormal -por delante de Sherrilyn Kenyon, uffff...- y Mejor novela romántica autopublicada -compitiendo con enormes compañeras de fatigas como son Meg Ferrero y Patricia Sutherland...-). En cuanto leí mi nombre en la pantalla, no pude evitar escudarme tras las gafas de sol -una, que es de lágrima fácil, qué se le va a hacer...- y echar a correr de vuelta a casa. Y aquí estoy desde entonces. Sentada delante del ordenador. Sin terminar de creérmelo. Sin saber qué decir. 




Porque no se me olvida que hoy, hace un rato, mi día daba asco, pero esto me ha hecho recordar por qué, a pesar de todo lo malo, me sigo dedicando a eso de escribir. 
Porque no se me olvida que sois las lectoras quienes votáis en los Premios RNR, y os juro por lo más sagrado que no sé cómo daros las gracias. Si os sirven mis lágrimas, entonces os las regalo todas, todas, todas. 
Porque no se me olvida que el equipo increíble que forma El Rincón de la Novela Romántica ha estado conmigo desde el principio, confiando cuando nadie confiaba, empujando cuando nadie más empujaba. En silencio cuando era lo que yo necesitaba. 
Porque no se me olvida que, tal día como hoy, un 2 de junio de 2008, empezaba mi carrera como Érika Gael, y éste es el mejor regalo de aniversario que las dos, Érika y yo, podemos recibir.






miércoles, 28 de mayo de 2014

Así transcurrió una tarde memorable...


Llegó cargada de nervios, de preparativos y de expectativas, pero, aunque pasó demasiado deprisa, la tarde del 23 de mayo no defraudó en absoluto. La presentación de "Noche de Tentación" en mi tierra fue un momento especial e irrepetible en mi trayectoria como escritora, igual que fue especial e irrepetible poder compartirla con todos vosotros, tanto con aquellos que acudisteis a darme una sonrisa y un abrazo en persona (me llevé cada uno de ellos como el mejor de los regalos) como con los que deseabais hacerlo y las circunstancias os lo impidieron (estuvisteis presentes en mi corazón y en mi mente, os lo garantizo). 


Sé que unas cuantas fotos, una reseña en un periódico y la fantástica crónica que Ana F. Malory ha tenido la cortesía de elaborar no son equiparables a las sensaciones indescriptibles de estar allí y vivirlo desde mi pellejo; sin embargo, me vais a permitir que todas esas emociones las guarde dentro de mí como un tesoro ;). Al fin y al cabo, ¿qué sería de mí y de mi trabajo sin el cariñoso impulso que me dais? 


A la espera de nuevas vivencias y de volver a compartir un rato así con vosotros una vez más, os dejo con todas estas cositas para que podáis haceros una idea de cómo transcurrió una tarde memorable. ¡Ojalá la disfrutéis tanto como yo cada vez que la recuerdo!



martes, 13 de mayo de 2014

Premios RNR 2013

  Nunca he sido especialmente supersticiosa, pero si alguna duda podía albergar acerca del infortunio asociado a los martes 13, esta misma mañana se me ha borrado de un plumazo. Porque esta misma mañana, nada más poner los pies en el suelo y con los ojos aún pegados, descubrí que Noche de Mardi Gras, mi querida y largamente díscola Noche de Mardi Gras, está nominada a los Premios que El Rincón de la Novela Romántica concede a los mejores títulos del año 2013. Alucinante, ¿verdad? Pues no queda ahí la cosa: mi novela opta al premio no en una, sino en dos categorías! Mejor romance paranormal (sólo hay que ver quiénes son mis "rivales" para que se le pongan a una los pelos como escarpias) y mejor novela romántica autopublicada (rodeada de grandes compañeras de fatigas como Meg Ferrero y Patricia Sutherland :D). Y esto, ¿gracias a quién es? Pues gracias al equipo de RNR, por supuesto, que confió y apostó por esa novela hace un tiempo inmemorial y que ha seguido tendiéndome su apoyo incondicionalmente desde entonces. Pero también gracias a vosotros -lectores, seguidores, reseñadores, autores-, que habéis logrado que Noche de Mardi Gras no sea una más entre el aluvión de novelas románticas que ven la luz cada año y que destaque con brillo propio. ¡Sois increíbles! Llegar hasta aquí supone un triunfo que ha costado cada gota de esfuerzo, pero vosotros lo habéis hecho muchísimo más fácil ;).


  Además, por si esto os parecía poco, aún traigo un par de buenas noticias más, jejeje. La primera, que precisamente Noche de Mardi Gras ha recibido una nueva crítica muy positiva que me llena de ilusión. Hace ya un año y tres meses que esta novela fue lanzada y, a pesar de ello, las lectoras no se olvidan de Carlota y Astaroth. Si os apetece leerla, sólo tenéis que pinchar AQUÍ y bajar hasta la crítica elaborada por Rociodc, a la que agradezco desde aquí sus maravillosos comentarios ;).

  Por otro lado, Noche de Tentación también sigue cosechando estupendas reacciones entre el público y, para muestra, este botón: la reseña realizada por M.C. Sark, de EntreLíneas. Muchas gracias a M.C. y a todo el equipo del blog! Para leerla, pincha AQUÍ.

Y, como ya está bien de emociones fuertes por hoy (no son ni las 10 de la mañana y yo ya no puedo con mi vida, jejeje), me despido de vosotros por una temporada. Una curiosa mezcla entre devoción y obligación me va a tener alejada de pantallas, teclados, Wi-Fi y demás hierbas durante unos días, pero prometo no olvidarme de vosotros y volver pronto con las pilas cargadas. Mil besos!

martes, 6 de mayo de 2014

Tres tipos de días



Parafraseando a mi querido amigo Astaroth y su clasificación de las féminas, yo también creo que existen en nuestra rutina tres tipos de días...

En primer lugar, están los días absolutamente anodinos. Aquellos en los que puedes poner en marcha la lavadora, o no; saludar al cartero, o no; echar una cabezadita delante del televisor, o no. Esas son las fechas del calendario que serás incapaz de recordar después, no importa con cuánta fuerza te lo propongas. A pesar de todo, no hay nada malo en ellos; forman parte de nuestra vida y, como tal, deben ser valorados. No obstante, tampoco hay en ellos nada reseñable. Tan sólo una lenta y mecánica progresión de minutos idéntica a todas las lentas y mecánicas progresiones anteriores.

En segundo lugar, encontramos los días especiales. Toda la colección de: estaba pensando en aquella ocasión en que... ¿Te acuerdas de aquel día que...? Aún recuerdo la vez en la que tú y yo... Esos días marcan la pauta de nuestra existencia; nos proporcionan el contrapunto necesario para que los días anodinos no terminen con nuestra cabeza hundida en el pozo más cercano. Si te detienes a rememorarlos tiempo después es posible que no seas capaz de recordar qué fecha marcaba aquel día el calendario, pero con toda seguridad podrás evocar los aromas que flotaban en el ambiente, aquella melodía que se oía a lo lejos, el vuelco inoportuno de un corazón rebelde o la estrepitosa cadencia de las aguas sobre el rompeolas. 

Y, luego, están los días que no son días, sino bofetadas del destino. Esos que poco importa los años que pasen, porque el número del calendario te va a recordar de forma inexpugnable que nunca serán suficientes para olvidarlos. Por algún sádico y autocompasivo motivo, los seres humanos tendemos a asociar esos días, esas bofetadas, con dramas personales o tragedias ajenas. Sin embargo, yo prefiero borrar las de ese tipo y marcar en mi calendario particular otro tipo de bofetadas del destino. Bofetadas que te demuestran que todo aquello que da sentido a tu vida -historias, tramas, personajes- está ahí fuera, esperando pacientemente a que decidas salir en su busca. Bofetadas que te enseñan que no eres nadie en este alucinante e inmenso universo hecho de grafemas donde hasta lo más insólito ha sido escrito ya. Bofetadas que te recuerdan, si es que aún albergabas dudas al respecto, que tu única y más relevante misión en la vida es tejer con los dedos aquello que otros quieren contarte, y que, a su vez, será el abrigo de un tercero. Y créeme si te digo que no hay salida posible en ese callejón. 

Bofetadas como la que sentí aquella mañana primaveral de 2009, cuando puse un pie de improviso en la ciudad de Carlota, y su canción y la de David empezó a tronar en los altavoces de la estación. 

Bofetadas como la que sentí aquel día de julio de 2013, detenida sin respiración ante un grafitti de París.  

Bofetadas como la que sentí la mañana de este mismo 6 de mayo, y que perdurará para siempre en mis calendarios por convertirse en un tortazo de los apoteósicos. Porque hoy, una vez más, los astros me han enseñado que el camino ya está sentenciado, y que es mi tarea seguir las miguitas de pan que llevan lanzándome desde hace años, siglos, milenios. Porque hoy, una vez más, los hados han vuelto a salirse con la suya, y a mí no me queda más remedio que rendirme a la evidencia.

Porque yo tenía una X, y también tenía una Y, y hoy el destino me ha gritado a la cara que esa X y esa Y llevan 5.900 años condenadas a entenderse. Por si aún me rondaba alguna duda acerca de su idoneidad.

Sé que no lo entendéis. Sé que cuando me pongo mística no hay dios que lo haga. Sé que hoy lo estoy más de lo acostumbrado. Pero os prometo que lo entenderéis llegado el momento. Porque en mi cabeza había un hombre, y también había una mujer, y esta mañana de 6 de mayo el destino me ha escupido su verdad: que uno de esos mitos que a mí tanto me atraen y me dan que pensar ya se había encargado de juntarlos antes que yo. Y que, obviamente, eso los hace todavía más perfectos el uno para el otro. Increíblemente perfectos.

Cómo me gustan las bofetadas del destino. Cuánto me gustan los días como hoy :).