miércoles, 31 de julio de 2013

Persona-je

  

  Cuando te dedicas a esto de la ficción, lo normal es que haya más días de descontento que de alegría. La falta de concentración, los miedos y temores, expectativas tan elevadas (o tan disminuidas) que te sientes incapaz de lidiar con ellas... Es común que la ausencia de confianza baste para convertir en añicos un esfuerzo de meses, o que, simplemente, tu corazón no sepa palpitar en el lugar adecuado ni en el momento idóneo. El aturdimiento inconsciente de no saber quién eres, qué demonios estás haciendo aquí, ni por qué el Universo le ha encomendado una carga tan pesada a alguien como tú. 

  Sin embargo, cuando te dedicas a esto de la ficción, también existen otros momentos. Por ejemplo, aquellos en los que hace falta tan sólo una imagen efímera para que tú y tu personaje conectéis más allá de los sentidos de un modo placentero e inexplicable. Pequeños ramalazos, recuerdos fugaces, que te llevan a ver pasar SU vida ante TUS ojos. Un acorde lejano, y todas sus emociones encajan como un puzzle frondoso en el mullido cesto en el que guardas las tuyas. Y te identificas y te recreas y buceas en ellas. Es, exactamente, como ese destacado privilegio que supone enfrentarse al espejo cada mañana sabiendo lo que esconde detrás. Ninguna otra cosa, en todo ese Universo cabrón, te hace sentir tan poderosa. 

  Esos son los instantes que logran que todo lo demás valga la pena. 

miércoles, 3 de julio de 2013

Rebajas!



Ya llegó el verano, y con él llegaron la luz del sol, los días de chapuzones y senderos, las cenas al atardecer... y las rebajas!!! ¿Quién dijo que los libros no estaban de saldo? Desde hoy, y por tiempo limitado, mi novela Noche de Mardi Gras también se va de escaparates: rebajas del 50% para la edición digital y del 25% en la edición impresa*. Aprovéchate de las ofertas durante todo el mes de julio.

Hazte AQUÍ con tu ejemplar y disfruta del placer de leer en verano!

*En Lulu.com y próximamente también en Amazon.

martes, 25 de junio de 2013

¿Autoras románticas o matronas?


Hace ya unos años escribí un artículo que, ahora, las amigas de RNR han tenido a bien rescatar del pozo del olvido, jejeje. En él, y sin ánimo de levantar ampollas, plasmo mi personal visión acerca de un tópico en la novela romántica que, en mi caso, ha llegado incluso a echar por tierra mis ganas de seguir leyendo algunas historias: el uso recurrente e indiscriminado de los embarazos y la maternidad/paternidad.

¿Te apetece leerlo? Entonces pincha AQUÍ ;).

Hasta pronto!

martes, 11 de junio de 2013

Nueva reseña de Noche de Mardi Gras



Después de unos días de respiro forzado, me dejo caer de nuevo por este rincón del ciberespacio con una nueva crítica de Noche de Mardi Gras, de la mano de Claudia y su web Libros de Romántica. Gracias por vuestras palabras! Son mi ilusión :).

Para leer la crítica, pincha AQUÍ.

Besos a tod@s!

lunes, 3 de junio de 2013

En Grand Central Station me senté y lloré...



Juego a hacer carreras con el desastre por la Tercera Avenida. El desastre espejea en las aguas del río Hudson. Cuando me atrevo a mirar hacia arriba buscando un signo que me reconforte, inexorables neones resplandecen. 

No, nadie se compadecerá de ti en esta ciudad donde el fracaso es sinónimo de vergüenza, y las lágrimas anacronismos, algo que ya no se lleva, ni siquiera en los cines.

Elizabeth Smart

Siempre he dicho que escribir finales felices, en mi caso, no se debe tanto a una firme convicción por el "y fueron felices para siempre", como a una terrible sensación de incompetencia. Los finales tristes son tan sublimes, tan perfectos, que considero que hay que estar hecho de otra pasta, o tener un talento especial, para darles vida sin morir uno mismo en el intento. Es por ello que leer historias de dolor y tribulaciones escritas por otras personas suele provocar en mí una envidia lacerante -cuando están bien construidas, claro-.

En Grand Central Station me senté y lloré es, precisamente, una de esas obras maestras del desgarro, y las cotas que han alcanzado mis celos durante su lectura sólo son equiparables a las que ha alcanzado mi gozo. Empezando por el título y terminando por el último renglón. O viceversa, porque poco importa aquí si empiezas por un lado o terminas por el otro. El aura de tristeza y desventura que envuelve la obra de Elizabeth Smart, publicada por vez primera en 1945, es tan pura que cada uno de sus párrafos te traspasa con la sádica funcionalidad de una jeringuilla.

Dice la gente que el perfume y el veneno vienen en frasco pequeño. Este libro es ambas cosas al mismo tiempo, y a mí no deja de maravillarme cómo, en tan pocas páginas, uno tiene el privilegio de enfrentarse, cara a cara, con una representación tan despiadada y exuberante de la belleza del drama.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Y otra reseña...



De nuevo me toca pasarme por aquí con buenas noticias :). Niusa, del blog "La voz que vive en mí", ha realizado una estupenda reseña de Noche de Mardi Gras.

¿Os apetece leerla? Está disponible AQUÍ.

A mí me ha encantado -qué voy a decir yo, si soy la madre que parió el libro... jejeje-, pero no sólo por las fantásticas palabras de Niusa, sino también porque esto representa algo realmente importante: Noche de Mardi Gras está llegando a la gente. Cada vez hay más personas que están disfrutando de ella como yo lo hice al crearla, y que me transmiten su entusiasmo a través de mensajes, comentarios, reseñas... Todo eso, para mí, es un auténtico orgullo! Gracias!

Besos a tod@s.