
(O de cómo la psicología puede aplicarse a los sueños)
Ejemplos:
Siempre estás contradiciendo a los demás —— Reencuadre: Me preocupa que los demás pueda estar equivocados, por eso les facilito todas las alternativas.
Ejemplos:
Siempre estás contradiciendo a los demás —— Reencuadre: Me preocupa que los demás pueda estar equivocados, por eso les facilito todas las alternativas.
Me bloqueo bajo presión —— Reencuadre: Necesito tiempo para realizar un óptimo trabajo.
Caso 1:
Las editoriales no me hacen ni puto caso —— Reencuadre: En realidad están esperando a que pase la crisis para hacerme una promoción que ya quisieran la Rowling y Zafón juntos y, de paso, dedicarme todos sus beneficios.
Caso 2:
No me apetece escribir —— Reencuadre: Tengo tanto talento que no me hacen falta ni ganas para hacer auténticas obras maestras. De hecho, estoy pensando en escribir la nueva novela con los ojos cerrados, las manos atadas y el portátil apagado y, aun así, me saldrá redonda.
Aprendiendo a ver la vida a través de reencuadres. Es la leche, os lo recomiendo.