martes, 25 de junio de 2013

¿Autoras románticas o matronas?


Hace ya unos años escribí un artículo que, ahora, las amigas de RNR han tenido a bien rescatar del pozo del olvido, jejeje. En él, y sin ánimo de levantar ampollas, plasmo mi personal visión acerca de un tópico en la novela romántica que, en mi caso, ha llegado incluso a echar por tierra mis ganas de seguir leyendo algunas historias: el uso recurrente e indiscriminado de los embarazos y la maternidad/paternidad.

¿Te apetece leerlo? Entonces pincha AQUÍ ;).

Hasta pronto!

martes, 11 de junio de 2013

Nueva reseña de Noche de Mardi Gras



Después de unos días de respiro forzado, me dejo caer de nuevo por este rincón del ciberespacio con una nueva crítica de Noche de Mardi Gras, de la mano de Claudia y su web Libros de Romántica. Gracias por vuestras palabras! Son mi ilusión :).

Para leer la crítica, pincha AQUÍ.

Besos a tod@s!

lunes, 3 de junio de 2013

En Grand Central Station me senté y lloré...



Juego a hacer carreras con el desastre por la Tercera Avenida. El desastre espejea en las aguas del río Hudson. Cuando me atrevo a mirar hacia arriba buscando un signo que me reconforte, inexorables neones resplandecen. 

No, nadie se compadecerá de ti en esta ciudad donde el fracaso es sinónimo de vergüenza, y las lágrimas anacronismos, algo que ya no se lleva, ni siquiera en los cines.

Elizabeth Smart

Siempre he dicho que escribir finales felices, en mi caso, no se debe tanto a una firme convicción por el "y fueron felices para siempre", como a una terrible sensación de incompetencia. Los finales tristes son tan sublimes, tan perfectos, que considero que hay que estar hecho de otra pasta, o tener un talento especial, para darles vida sin morir uno mismo en el intento. Es por ello que leer historias de dolor y tribulaciones escritas por otras personas suele provocar en mí una envidia lacerante -cuando están bien construidas, claro-.

En Grand Central Station me senté y lloré es, precisamente, una de esas obras maestras del desgarro, y las cotas que han alcanzado mis celos durante su lectura sólo son equiparables a las que ha alcanzado mi gozo. Empezando por el título y terminando por el último renglón. O viceversa, porque poco importa aquí si empiezas por un lado o terminas por el otro. El aura de tristeza y desventura que envuelve la obra de Elizabeth Smart, publicada por vez primera en 1945, es tan pura que cada uno de sus párrafos te traspasa con la sádica funcionalidad de una jeringuilla.

Dice la gente que el perfume y el veneno vienen en frasco pequeño. Este libro es ambas cosas al mismo tiempo, y a mí no deja de maravillarme cómo, en tan pocas páginas, uno tiene el privilegio de enfrentarse, cara a cara, con una representación tan despiadada y exuberante de la belleza del drama.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Y otra reseña...



De nuevo me toca pasarme por aquí con buenas noticias :). Niusa, del blog "La voz que vive en mí", ha realizado una estupenda reseña de Noche de Mardi Gras.

¿Os apetece leerla? Está disponible AQUÍ.

A mí me ha encantado -qué voy a decir yo, si soy la madre que parió el libro... jejeje-, pero no sólo por las fantásticas palabras de Niusa, sino también porque esto representa algo realmente importante: Noche de Mardi Gras está llegando a la gente. Cada vez hay más personas que están disfrutando de ella como yo lo hice al crearla, y que me transmiten su entusiasmo a través de mensajes, comentarios, reseñas... Todo eso, para mí, es un auténtico orgullo! Gracias!

Besos a tod@s.

martes, 21 de mayo de 2013

Otra crítica de Noche de Mardi Gras



Hoy me paso rápido -mu rápido!- para dejaros por aquí el enlace a una nueva crítica sobre Noche de Mardi Gras que Katon ha tenido la consideración de escribir y colgar en El Rincón de la Novela Romántica.

Gracias por tus preciosas palabras, amiga. No puedo pedir nada mejor que lectoras tan amables y con tanta capacidad de disfrute como tú. Me ha emocionado enormemente volver a descubrir la historia de Carlota y Astaroth desde tu punto de vista :).

Tod@s l@s que queráis leer esta estupenda crítica, podéis hacer click AQUÍ.

Besos!!


jueves, 9 de mayo de 2013

When the levees broke...





Esta tarde me ha sucedido una cosa muy curiosa –y agradable, todo hay que decirlo-. Una lectora (aprovecho para saludarla y darle una vez más las gracias, si es que también me lee por aquí J) se ha puesto en contacto conmigo para preguntarme si la teoría que menciono en Noche de Mardi Gras, según la cual los diques de contención de Nueva Orleans fueron dinamitados deliberadamente tras el paso del huracán Katrina, es real o ficticia. Al parecer, y debido a su trabajo como investigadora en ciencias humanas, está interesada en conocer más detalles de este asunto de cara a incluirlos en una futura investigación.

Además de llenarme de alegría que algo de lo que yo he escrito pueda suponer una fuente de inspiración para el trabajo de otra persona, su mensaje me ha servido para darme cuenta que, tal vez, haya otras personas interesadas en conocer más a fondo esta teoría que, desgraciadamente, no tiene nada de ficticia. Por eso, me voy a tomar la libertad de recomendar, a quien lo desee, “When the levees broke”, un documental que me tocó unas cuantas fibras cuando estaba en plena tarea de documentación y que, además de resultar bastante esclarecedor, fue el que me motivó a dedicarle unas páginas al Katrina en la novela.

En este blog lo describen mucho mejor de lo que yo sabría hacerlo…