
Hace unos días me llevé una grata sorpresa al descubrir en mi buzón de correo electrónico un mensaje de felicitación que, aunque inesperado, me llenó de ilusión. Se trataba de Maribel, una antigua compañera de fatigas en un foro por el que hace mucho tiempo (años, ya) que no paso, y donde tuve la suerte de conocer a gente que, como ella, me ayudó mucho a empezar a disfrutar de esa confianza en mí misma de la que carecía cuando Carla empezó a dar sus primeros pasos como escritora de romántica y Érika apenas existía.
El contacto con Maribel, al igual que con el resto de los integrantes de ese foro, fue perdiéndose poco a poco, por eso mi sorpresa fue mayor cuando descubrí que, gracias a una página web, había vuelto a saber de mí, ahora con otro nombre, otras historias y, sobre todo, otras importantes novedades: la publicación de Faery.
Maribel me ha hecho el favor -y el honor- de cederme un hueco en su blog, Mar de tinta y letras, para dar a conocer mi obra a todos aquellos que se pasen por allí, y yo sólo puedo agradecerle desde aquí sus palabras y sus ánimos. Los de ahora y los de antes.
Ya lo sabes, te debo un ejemplar firmado ;).
A todos los demás, recordaros que acaba de iniciarse la cuenta atrás: estamos a menos de una semana del momento en que Faery llegará a las librerías. Vosotros no sé cómo andaréis de tilas y valerianas, pero en mi casa ya no queda ninguna...




